Truman Capote

Capote

Truman Capote

Interesante ***

Muchas cosas me llaman la atención de esta película, llamada en España Truman Capote, aunque su título original inglés sea simplemente Capote. Quizá los distribuidores creyeron que el simple título de Capote podría no ser identificativo de un escritor, que, por celebérrimo que sea, lleva muerto veintidós años. O que algún despistado podría asociarlo a un término de tauromaquia. De entrada, cabe decir que la película hay que verla en su versión original en inglés. Lo contrario es un absurdo. Un provincianismo españolista. Los que somos partidarios de las versiones originales, pero respetamos el honroso e instaurado oficio del doblaje podemos ver películas en sus lenguas madres subtituladas en castellano o optar por el doblaje (estamos acostumbrados a él desde la infancia). En este caso sólo la primera opción es posible. Hasta los que aborrecen los subtítulos deben verla en inglés. De lo contrario no entenderán al personaje de Capote, su personalidad, modulada con una voz muy peculiar, única, y que Phillip Seymour Hoffmann recrea con maestría. De hecho así logró el Oscar de interpretación. Como curiosidad decir que he visto el film en inglés y en español y, además de la pérdida sonora, hay cambios inadmisibles, verbigracia: Capote entre en comisaría y un policía mira absorto su atuendo; en la versión inglesa le indica que la bufanda es de la marca Berdgford, en la española indica Balenciaga. ¿A quién se le ocurrió el cambio? Anécdotas a parte analicemos el film. He leído casi todo lo que escribió Capote; nada es comparable a “A sangre fría” (In Cold Blood, 1959-1964), autocalificada por el ególatra escritor como un género nuevo, la novela-documental. Cualquiera que haya impartido la materia universitaria de Redacción Periodística sabrá de memoria el argumento de la novela, de la que hay una buena película de Richard Brooks (que, por cierto, fue novelista antes que cineasta) de idéntico título inglés y español. Prefiero la novela, aunque no se trata de compara aquí artes diferentes. Juzguemos el Capote, de Bennett Miller. Narra con elegancia, sobriedad y pulcritud la historia de Capote y los asesinatos de Holcomb, Kansas, desde que éste lee en el New York Times una columna que cita escuetamente como la familia Clutter fue asesinada. Comienza su periodismo de investigación y viaja al perdido pueblo del Middle-West: lo que iba a ser un artículo de revista se convierte en una novela que le consume cinco años de su vida. Traba conocimiento con Perry Smith y Dick Hickcock, la pareja de jóvenes que asesinó disparando a bocajarro a la familia de mansos granjeros. La parte final del film, el último tercio en prisión, es tedioso. En conjunto la obra es estimable, especialmente para los que estamos interesados en la literatura y la génesis de sus obras más importantes. Y “A sangre fría” lo es. Al menos de la literatura americana del siglo XX. Sobrecoge. El film sin embargo no; se ve con interés, como un documental, pero no te llega, no te emana en ningún momento el calor de los personajes. Hay veces que contemplamos una película y hay algo que te chirría, sin que logres descifrar qué es ese algo. Estéticamente es impecable, la fotografía es de lo mejor que he visto en el cine reciente, el diseño de producción, el cromatismo de ocres y grises, el vestuario, la cámara estática siempre tendiente a una horizontalidad pictoricista, las interpretaciones contenidas de los actores –Chris Cooper y Catherine Keener están perfectos-…, todo está cerebralmente calculado, todo es correcto. Pero el guión, escrito por un escritor amigo de infancia del director, está descompensado. Y la dirección es tan límpida que resulta fría. Le falta brío, riesgo, inspiración. Una pena que una película que podía estar destinada a ser una obra maestra se quede en una historia interesante. Tan interesante como olvidable.

Diego Moldes
Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com

ESCRITOR (Pontevedra, 1977). 15 libros publicados como autor (ensayo, poesía y novela). 50 libros como coautor. Doctor en Ciencias de la Comunicación Historiador de cine.

No hay comentarios

Escribe un comentario aqui...