Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith

Episode III

Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith

** Interesante

Cuentan Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su imprescindible libro “50 años de cine norteamericano”, la biblia del cine estadounidense, que el llamado “Rey Midas del cine”, George Lucas (Modesto, California, 1944), envió a sus colaboradores un célebre memorandum que rezaba: “No me deis escenas, dadme planos.” En sentido lato este axioma resume el principal defecto del cine de Lucas y de gran parte de los cineastas norteamericanos surgidos a partir de los años setenta, su insistencia en pensar en planos, en lugar de hacerlo en escenas o en secuencias, que es lo que hacían los directores del cine clásico, y aún post-clásico. Ya en la futurista THX 1138 (1971), partiendo de un trabajo universitario muy premiado, hecho entre amigos, con guión y sonido de Walter Murch y producción de Coppola, Lucas incidía en este lastre, en pensar en los planos brillantes de modo aislado, sin integrarlos correctamente en la narración. Acumulación de efectos técnicos que se iba acrecentando a medida que sus películas se encarecían. Temáticamente sus films están muy lejos de las obras maestras de la science-fiction, literaria o cinematográfica, merced a un infantilismo demasiado arquetípico, unido a un maniqueísmo tan simplista que roza la estupidez. Sólo el trabajo visual salva sus películas. Star Wars: Episode III – Revenge of the Sith (2005) completa la saga de seis películas de Star Wars (en España se conoce por el título de La guerra de las galaxias cuando la traducción correcta es Guerras estelares) y cierra su primera trilogía, que cronológicamente ha sido la segunda en rodarse por criterios de producción. Es inevitable compararlas. El Episodio III–La venganza de los Sith no llega a la altura de La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), ni de El imperio contraataca (Star Wars: Episode  -The Empire Strikes Back, 1980, Irving Keshner) –la mejor de las seis-, pero sí está al nivel de El retorno del Jedi (Star Wars: Episode VI-Return of the Jedi, 1983, Christian Marquand) y es muy superior a las dos más flojas: la penosa La amenaza fantasma (Star Wars: Episode I-The Phantom Menace, 1999) y la vulgar El ataque de los clones (Star Wars: Episode II-Attack of the Clones, 2002). Los actores no están a la altura del proyecto y sus interpretaciones, a excepción de Natalie Portman como Padmé Amidala, son mediocres y efectistas. Ewan McGregor como Obi-Wan Kenobi, Hayden Christensen haciendo de Anakin Skywalker, Samuel L. Jackson como Mace Windu e Ian McDiarmid encarnando al Canciller Supremo Palpatine bordean el ridículo. No importa. Esta no es un film de actores. Lucas, como Hitchcock, siempre ha reconocido que aborrece dirigirlos. Los suyo es la técnica, no la dirección de actores. Como siempre toda la producción es impecable (como se decía del valor en la mili, esto “se le supone”), los efectos especiales mejorados, la clásica música del prolífico John Williams, y sobre todo la fotografía de David Tattersall -sus mejores trabajos como operador los ha realizado para Frank Darabont en La milla verde (The Green Mile, 1999) y The Majestic (2001)- que es luminosa u oscura, en función de los escenarios y de si los personajes encuadrados, pertenecen al “lado oscuro” o no. Se ha escrito tanto y tiene tal legión de seguidores que un comentario muy negativo para La venganza de los Sith sería inane. E inmerecido, puesto que es una space opera entretenidísima y construida con pulcritud y profesionalidad. No podemos negar la realidad, Lucas es un mago del entretenimiento, no en vano es el productor independiente más rico de la historia del cine, por delante de De Mille, Selznick o Disney. El público no sólo no se ha cansado del tema, sino que esta ha sido la película norteamericana más vista en España en el 2005, superando a La guerra de los mundos, de Spielberg. Por ello albergamos la duda razonable, ¿habrá futuros episodios VII, VIII y IX?

Diego Moldes
Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com

ESCRITOR (Pontevedra, 1977). 15 libros publicados como autor (ensayo, poesía y novela). 50 libros como coautor. Doctor en Ciencias de la Comunicación Historiador de cine.

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