La fiesta del chivo

La fiesta del chivo

La fiesta del chivo

 Mala

Flaco favor le ha hecho el peruano Luis Llosa Urquidi a su prestigioso primo –por línea paterna- Mario Vargas Llosa. La adaptación cinematográfica de la novela “La fiesta del chivo”, un inmenso éxito de crítica y de ventas, ha sido un fiasco total. Coproducción entre España y Reino Unido rodada en inglés, la película navega estrepitosamente hacia el abismo desde el minuto uno de metraje hasta su conclusión. La novela, que no he leído, pertenece por su tronco común, temas, argumento y espacio geográfico a un tipo de narración que bebe del Valle-Inclán de “Tirano Banderas” o del García Márquez de “El otoño del patriarca” (cuya versión al cine quiso dirigir el bosnio Emir Kusturica). El fracaso no debería extrañar, dado el currículum de Luis Llosa como realizador: series de televisión de segunda fila como Carmín (1984), El ángel vengador: Calígula (1994) o Escándalo (1997), telefilms estrenados directamente en video –Fire on the Amazon (1993)-, y películas de bajo presupuesto que han pasado por las salas de cine sin pena ni gloria, Hour of the Assassin (1987), Crime Zone (1988), Eight Hundred Leagues Down the Amazon (1993), En el corazón de la jungla (Sniper, 1993)… Afincado desde hace décadas en Estados Unidos, sus intentos de optar a rodar grandes presupuestos se han saldado con dos mediocridades, El especialista (The Specialist, 1994) y Anaconda (1997), superproducciones de cine de acción, la primera a mayor gloria del trío Silvester Stallone, Sharon Stone y Antonio Banderas [lo único que me gustó del film es la música del grupo británico Portishead, inventores del género musical trip-hop] y la segunda para asentar a Jennifer López y reconducir la carrera del veterano gran actor John Voight. Las dos funcionaron bien en taquilla, pero el poco prestigio de Luis Llosa en el mundo del cine cayó por los suelos. Con el dinero obtenido se reconvirtió en exitoso productor de telenovelas, pero no volvió a dirigir. Hasta ahora. Ocho años han trascurrido desde su último film y la espera no ha merecido la pena. Hubiese sido mejor que se encargara únicamente de producirlo y dejase la dirección a gente más capacitada. Pero Llosa estaba empeñado en dar a conocer la obra literaria de su insigne primo Mario (ya produjo en 2004 el documental Biography of Mario Vargas Llosa) entre el casi siempre analfabeto público anglosajón y, claro, se estrella sin remedio. Puedo parecer duro en mis comentarios y no hay espacio aquí para argumentar los muchos errores del film, de tono, de guión, de interpretación –Juan Diego Botto está lamentable-o de puesta en escena ridícula. Para lo que sí hay espacio es para contar una anécdota. Acudí a un abarrotado cine de la Gran Vía un viernes por la tarde. La media de edad de los espectadores era cercana a los sesenta años. Clase media-alta. Muchos cultivados. Probablemente pagaron la entrada porque habían leído la novela y querían ver su transposición fílmica. La gente no paraba de reír, especialmente cuando Juan Diego Botto aparecía en escena. Que el público se ría de una película y ésta no sea una comedia es motivo de honda preocupación. Yo al menos, si fuese su creador me preocuparía. Creerá el lector que esto es una boutade, o una exageración. No. Juro que es cierto. Por suerte fui acompañado, por lo que tengo un testigo presencial de aquella tarde perdida. ¿No tiene nada de interés el film? Sólo la genial interpretación del actor norteamericano Tomas Milian. Su creación del personaje del repulsivo dictador dominicano Trujillo, conocido como “el Chivo”, es antológica. Quien quiera adentrarse en el microcosmos político dictatorial de la República Dominicana visto desde los ojos del desgarrado personaje de Urania (interpretado por la espléndida Isabella Rossellini, que pasaba por allí) mediante flashbacks que enlazan 1993 con 1961 –cuando Santo Domingo se había rebautizado como Ciudad Trujillo- y profundizar en los complots urdidos para derrocar al anciano dictador y obtener la democracia, es mejor que lea la novela de Vargas Llosa y se olvide de ver la película. Servidor incluido.

Diego Moldes
Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com

ESCRITOR (Pontevedra, 1977). 15 libros publicados como autor (ensayo, poesía y novela). 50 libros como coautor. Doctor en Ciencias de la Comunicación Historiador de cine.

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