Duro de pelar

Duro de pelar

Duro de pelar

Seguro que el lector se acordará de una “peli de Clint Easwood con un orangután a cuestas”, pero probablemente no recuerde su título, pues esa película es Every Which Way But Loose [frase hecha que se podría traducir por algo así como: De Cualquier Manera Menos Suelto]. Su título está tomado de una canción country interpretada por Eddie Rabbitt, que en la película suena un par de veces y cuyo coro central rezaba así: Every which way but loose / You turn me / Every which way but loose / Inside the fire’s burnin me / In my mind you just keep turnin me / Every which but loose / Baby there’s no excuse / To turn me every which way but loose.

En España esta película se llamó Duro de pelar, sin que se sepa muy bien por qué (como en tantas otras ocasiones). Conocida es la afición de Clint Eastwood a la música popular, especialmente el jazz y, algo menos, el country, además de ser él mismo compositor de las bandas sonoras de muchas de sus películas. Lo que no lo es tanto es su veta cómica, su gusto por las comedias ligeras. Éste es uno de los escasísimos ejemplos de Clint Easwood participando en una comedia.

Cuando le llegó a Clint Eastwood el guión de Jeremy Joe Kronsberg, pensado para que lo interpretase inicialmente Burt Reynolds, todos sus asesores y amigos íntimos le aconsejaron que lo rechazase, que no era para él, que aquel no era su registro. Tozudo como una mula, Eastwood suele hacer lo contrario de lo que se le dice, siempre deseoso de asumir retos. Quizá simplemente estaba cansado de hacer de duro caza-asesinos, como Harry el Sucio, y necesitaba relajarse. Eso explicaría la presencia de la que por entonces era su pareja (compañera sentimental, como dicen los cursis), la guapa rubia Sondra Locke, a la que llegaría a incluir hasta en seis películas suyas.

La elección de Eastwood para dirigir esta comedia de acción fue un realizador cercano, James Fargo (n.1938), que ya había dirigido al actor en una de las entregas de Harry el Sucio (The Enforcer, 1976), su debut como director. Fargo fue ayudante de dirección de cineastas tan dispares como Henry Hathaway, Buzz Kulik, Steven Spielberg (Duel y Loca evasión), Ted Post, Jack Smight…, y hombre de confianza de Eastwood como asistente en sus primeras películas de los años setenta. Posteriormente Fargo tuvo una discreta carrera como realizador de cine y televisión, llegó a dirigir nueve largometrajes entre 1976 y 1998, al servicio de actores tan diferentes como Chuck Norris, Anthony Quinn o Christopher Lee.

Duro de pelar cuenta la deslavazada historia de un camionero llamado Philo Beddoe (Clint Eastwood) que dedica sus ratos libres a la juerga, la bebida y las peleas ilegales, en plan callejero, acompañado por su amigo Orville Boggs (Geoffrey Lewis). A lo largo de varias pequeñas historias que engarzan con la historia central, Philo Beddoe se enamora de la cantante Lynn Halsey-Taylor (Sondra Locke, su pareja en la vida real, cuando aún estaba casado con Maggie Jonson, lo que provocó el malestar de Warner por si la prensa rosa aireaba el escándalo), se mete en continuas broncas con bandas de moteros, esquiva a policías molestos, etcétera. Todo un cóctel híbrido entre la comedia y la cinta de acción comercial con la que Hollywood nos bombardea año tras año desde hace tres décadas. El elemento más original, por impropio, son las monerías del orangután Clyde, que Philo ganó en una pelea y con el que tiene una relación de amor-odio, pues le sigue a todas partes montando una y mil diabluras. Eastwood componer así un antihéroe sui géneris que no pasará, desde luego, a la antología de sus más carismáticos personajes, pero que le significó suculentos dividendos que le permitirían financiar obras de más calado artístico en la próxima década, como Honkytonk Man (El aventurero de medianoche, 1982) o El jinete pálido (Pale Rider, 1985).

Con elementos propios de una road-movie sin serlo de facto, la película tubo un rodaje itinerante, acorde con las diferentes localizaciones que tenía el film, para ello el equipo técnico-artístico se desplazó a varios estados americanos: Colorado (Aurora, Denver, Georgetown), Nuevo México (Alburquerque, Taos, Santa Fé), California (Los Ángeles, San Fernando Valley) y Wyoming (la localidad de Jackson).

Lo que parecía un mal paso (permítanme el juego de palabras facilón con el nombre de su productora Malpaso) se convirtió en el mayor éxito taquillero de su carrera en los Estados Unidos. Sabemos que el humor yanqui es muy especial y comedias que no funcionan allende los mares (overseas) son fenómenos de la taquilla de los Estados Unidos. En efecto, contra todo pronóstico, Every Which Way But Loose se convirtió en la segunda película más vista de la temporada 1978/79, sólo superada por Superman (1978, Richard Donner), que disponía de un aparato de marketing y publicidad solo comparable a Star Wars. Esta comedieta insulsa pero simpática, superó a films que hoy son clásicos del séptimo arte y que fueron fenómenos sociológicos, como Alien (Alien, el octavo pasajero, 1979), de Ridley Scott o The Deer Hunter (El cazador, 1978), de Michael Cimino. Misterios del mercado americano.

Quizá reflejaba una geografía y una época de Norteamérica que en Europa no supimos descifrar.

Hasta tal punto fue millonaria su recaudación que la Warner Brothers le encargó a Malpaso una segunda parte, igualmente escrita por Jeremy Joe Kronsberg, Any Which Way You Can, estrenada en 1980 y que en España se tituló La gran pelea, pasando completamente desapercibida. Era más de lo mismo, pero había perdido la frescura y sorpresa del original.

 

FICHA TÉCNICA-ARTÍSTICA

 Título original: Every Which Way But Loose. Año: 1978. Director: James Fargo. Intérpretes: Clint Eastwood, Sondra Locke, Ruth Gordon, Geoffrey Lewis, Beverly D’Angelo, Walter Barnes. Guión: Jeremy Joe Kronsberg. Música: Canciones de Steve Dorff. Fotografía: Rexford Metz. Duración:  114 minutos. Productor: Warner Bros. Pictures presenta una producción The Malpaso Company.

Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com

ESCRITOR (Pontevedra, 1977). 15 libros publicados como autor (ensayo, poesía y novela). 50 libros como coautor. Doctor en Ciencias de la Comunicación Historiador de cine.

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