Woody Allen. Una retrospectiva de sus 80 años

Woody Allen. Una retrospectiva de sus 80 años

El especialista Tom Shone nos ha brindado un libro apasionante que recoge la larga carrera de Woody Allen, el Moliere de nuestro tiempo, en palabras de Bertrand Tavernier.

El especialista Tom Shone nos ha brindado un libro apasionante que recoge la larga carrera de Woody Allen, el Moliere de nuestro tiempo, en palabras de Bertrand Tavernier. Como ya hiciera con su retrospectiva sobre Martin Scorsese, también cineasta neoyorquino y compañero generacional de Allen, Shone nos ha brindo un libro que se lee con fluidez y en donde el texto no está supeditado a la gran cantidad de fotografías ilustrativas, ni viceversa, pero en el que la suma de ambos conceptos, las críticas de sus filmes y las esplendorosas y, en algunos casos, desconocidas fotos, hacen deleitar al lector cinéfilo y  al amante de los libros bien hechos.

De todo lo escrito por Shone, guarda especial interés conocer los inicios del Woody Allen (su verdadero nombre es Allan Stewart Konigsberg) como humorista y escritor de chistes, desde el temprano 1952, cuando sólo contaba con 16 años de edad (adopta su seudónimo al año siguiente, en 1953, aunque su primer seudónimo fue Heywood Allen), su fracaso como estudiante en la Universidad de Nueva York (curso 1953/1954), su primer contrato como guionista en televisión (1955), su primer premio (1957), sus primeras apariciones como monologuista en el mítico local nocturno Blue Angel, sus primeras tomas en televisión en 1960, su debut cinematográfico como actor en 1965 (Qué tal Pussycat?) y como director (Toma el dinero y corre, 1969), filmada en 1968.

También descubre el lector cuáles son las dos grandes influencias de Allen: Bob Hope y, especialmente, Mort Sahl (Montreal, 1927), al que Woody Allen siempre ha reconocido como la mayor influencia de su larga carrera. Allen entronca así con toda una generación de humoristas judíos neoyorquinos, como Abe BurrowsSid CaesarPhil SilversDanny Simon o Larry Gelbart , con los que colaboró, influidos por el citado cómico Mort Sahl, y por la larga tradición de humoristas del periódico The New Yorker; entre los que destacaban S. J. PerelmanGeorge S. KaufmanMax Shulman y Robert Benchley. En la misma época en la que se renovó el humor norteamericano, junto a Allen, surgieron otros humoristas coetáneos que también destacaron en prensa, radio, cine y televisión, como Lenny BruceShelley Berman, así como el equipo de Mike Nichols y Elaine May.

Desde los años sesenta hasta la actualidad, Woody Allen ha dirigido 52 películas y episodios, ha aparecido como actor en un total de 44 películas y su nombre aparece en 76 títulos, entre 1950 y 2016, sumando cine y televisión. A ello, hay que añadir su labor como dramaturgo (se le conocen 12 obras de teatro entre 1960 y 2014) y como escritor, con libros ciertamente memorables, entre los que sobresalen Cuentos sin plumas y Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, que considero su obra maestra literaria.

La gran virtud del libro de Tom Shone es resumirnos de manera amena, todas las facetas y las películas del genio neoyorquino sin resultar pedante ni pesado, sabiendo reducir a lo esencial las virtudes de su cine y de su figura artística.

Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com
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