Sacco y Vanzetti, de Giuliano Montaldo, 50 aniversario

sacco and vanzetti 1971 film

Sacco y Vanzetti, de Giuliano Montaldo, 50 aniversario

Sacco y Vanzetti

Sacco & Vanzetti

(Sacco e Vanzetti, 1971)

A raíz las fracasadas revoluciones estudiantiles de mayo de 1968 y como reacción a la “Primavera de Praga”, cuando el ejército soviético tomó la capital checoslovaca, surge una corriente europea de talante liberal que origina el subgénero de “cine político”. Francia e Italia serán los países más fecundos en este terreno. Heredero del film de denuncia de corte histórico –del Rosi de Salvatore Giuliano al Pontecorvo de La batalla de Argel– y del film noir americano, se produce una curiosa simbiosis que engendra el “thriller político”, del que el exponente más conocido sería Z (1969), de Costa-Gavras.

En 1970 Italia produce dos thrillers políticos, Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha (Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto), de Elio Petri y Confesiones de un comisario (Confessione di un comissario di polizia al procuratore de la Repubblica), de Damiano Damiani. Sus obtusos argumentos son interesantes, pero estéticamente están muy anticuados. Giuliano Montaldo decide apuntarse a esa moda y escribe y dirige su obra más importante, Sacco y Vanzetti. El merecido éxito del film prolonga la tendencia unos años más, con obras estimables como El delito Matteotti (Il delitto Matteotti, 1973), de Florestano Vancini. Montaldo, antiguo documentalista, ayudante de Lizzani y Pontecorvo, había dirigido ya cinco películas –entre 1961 y 1970- cuando consigue llevar a buen puerto Sacco y Vanzetti, rodada en Estados Unidos pero con producción, equipo técnico y actores italianos.

Ambientado en Massachussets entre 1920 y 1927 e inspirado en hechos reales, el film narra el injusto proceso judicial al que fueron sometidos dos inmigrantes italianos, Nicola Sacco (Riccardo Cucciolla) y Bartolomeo Vanzetti (un gran Gian Maria Volontè, actor impuesto a la productora por Montaldo, con quien volverá a colaborar en  Giordano Bruno, en 1973). Acusados de un robo a un banco con crimen incluido, poco importó que todas las pruebas indicasen que eran inocentes, el juez conservador Frederick Katzmann (Cyril Cusack) les condenó a la silla eléctrica. Ni la pericia de un gran abogado, ni el cónsul italiano, ni la presión de la prensa internacional lograron que otro juez, Webster Thayer (Geoffrey Keen), reabriese el caso. Pesó más la condición anarquista de Sacco y Vanzetti que todo lo demás. Cuando fueron ejecutados se erigieron en parábola de la lucha de la izquierda en Estados Unidos y símbolo ideológico del proletariado inmigrante.

La progresión del relato es excelente, con un ritmo periodístico de corte documental que le otorga total verosimilitud al proceso policial y judicial. Cine de denuncia, pero bien realizado. Cine comprometido, pero sin caer en el maniqueísmo. Se puede ser de izquierdas sin ser un demagogo. Quizá gente como Ken Loach debería verlo varias veces para no caer en lo maniqueo, cosa que Montaldo evita. Toma partido, sí, pero por el débil, el condenado injustamente. “Es otra película sobre la intolerancia –afirma Montaldo-, ahí donde fuese visible, en términos dialécticos e históricos, el, carácter de la violencia del poder en sus múltiples formas. Y en concreto, desde la magistratura complaciente con la naturaleza represiva y antiobrera de los órganos estatales formalmente encargados de la defensa de los intereses generales sancionados por un dictado constitucional. Pienso que se trata de una película emblemática de una realidad más universal, en tanto en cuanto ha sido concebida como un discurso rigurosamente motivado a partir del terreno histórico, es decir, donde nada ha sido inventado y todo se basa en una documentación auténtica.”

sacco and vanzetti The Times

Sacco and Vanzetti go to Deaths in Chair, The Times

Dirección: Giuliano Montaldo (Genoa, Liguria, Italia, 1930). Guión: Giuliano Montaldo, Ottavio Jemma, Fabrizio Onofri, Mino Roli. Fotografía: Silvano Ippoliti. Música: Ennio Morricone. Dirección Artística: Aurelio Crugnola. Montaje: Nino Baragli. Producción: Arrigo Colombo, Giorgio Papi. Intérpretes: Gian Maria Volontè, Riccardo Cucciolla, Cyril Cusack, Rosanna Fratello, Geoffrey Keen, Milo O’Shea, William Prince, Claude Mann, Edward Jewesbury, Armenia Balducci,  Pier Giovanni Anchisi, Valentino Orfeo, Desmond Perry, John Harvey. Nacionalidad: Italia. Dur.: 120 min. Color.

Diego Moldes

Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com
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