Los mejores escritores modernos que no ganaron el premio Nobel

Academia sueca y el Museo Nobel en Estocolmo

Los mejores escritores modernos que no ganaron el premio Nobel

Cuando uno repasa la lista de ganadores del Premio Nobel de Literatura que concede la Academia Sueca, escritores que sobresalen por sus contribuciones en el campo de la literatura, tal y como dejara escrito en su testamento, escrito un año antes de fallecer, el químico e ingeniero Alfred Nobel (1833-1896), le llaman la atención muchas cosas.

Una es el eurocentrismo, en especial en la primera mitad del siglo XX. Otra puede ser la desproporción por países: es un mal chiste que Suecia tenga más galardonados que la literatura de países como España, Italia, Rusia o Polonia. También choca hoy la abrumadora mayoría de hombres sobre mujeres, pero esto tiene una explicación sociohistórica, que se está subsanando en los últimos tiempos. Es llamativa, pero obedece a una lógica de la difusión mundial de libros, que casi el 25% de los premiados escribiesen en inglés, seguido del francés (13%), alemán (10%), español (9,8%) y sueco (6%, “barriendo para casa” escribió algún crítico).

SE HAN PREMIADO A 111 ESCRITORES ENTRE 1901 Y 2014. 

¿Cómo, se pregunta el lector? ¿No tendrían que ser 114 premiados? Sí, las cuentas no salen. Pero la explicación es sencilla: el Nobel no se entregó en los años 1914, 1918, 1935, 1940, 1941, 1942 y 1943. ¿Qué tampoco salen los números? Bien, es que en cuatro ocasiones el Premio Nobel de Literatura ha sido concedido a dos personas en un mismo año (1904, 1917, 1966 y 1974). Sería que no se ponían de acuerdo.

En total han ganado escritores que se han expresado en 25 lenguas diferentes.Muchas veces, premiando a un escritor se ha querido premiar a toda una lengua cuya presencia internacional sea muy escasa o mínima incluso. Ése es el caso deJosé Saramago (portugués), Ohmar Pamuk (turco), Imre Kértesz (húngaro),Naghib Mahfouz (árabe), Jaroslav Seifert (checo), Isaac Basevish Singer (yídis),Shamuel Yosef Agnon (hebreo), Ivo Andric (serbocroata) o el caso temprano deFrédéric Mistral (occitano), premiado en 1904. Sin querer restar méritos a los premiados, se constata que en no pocos fallos del Nobel literario hay un olor a política, más que a cultura o a letras. Incluso a compadreo de vecinos, caso del ignoto islandés Laxness –sin querer desmerecer su obra, claro.

En sus primeros años, erraban el tiro con frecuencia y más parecían un “premio entre amigos”, pues la cantidad de autores no universales, leídos casi exclusivamente en sus países de origen, es mayoritatia. Veamos: Bjørnstjerne Bjørnson (1832-1910),Theodor Mommsen (1817-1903), Giosuè Carducci (1835-1907), Rudolf Christoph Eucken (1846-1926), Verner von Heidenstam (1859-1940), Karl Adolph Gjellerup(1857-1919), Henrik Pontoppidan (1857-1943), Sigrid Undset (1882-1949), Erik Axel Karlfeldt (1864-1931), Frans Eemil Sillanpää (1888-1939), Johannes Vilhelm Jensen (1873-1950), Halldór Laxness (1902-1998). ¿Alguien los conoce? ¿Alguien los recuerda haber leído? ¿Se traducen hoy sus libros menos de un siglo después? La respuesta es clara.

Pero no hace falta irnos al primer tercio del siglo XX. Seamos sinceros. De verdad. La mayor parte de los lectores no habíamos oído hablar del chino Mo Yan (ganador en 2012), el poeta sueco Tomas Tranströmer (2011), el oriundo caribeño de Santa Lucía Dereck Walcott (1992) o el nigeriano Wole Soyinka (1986). Se me reprochará, con criterio, que el Nobel no es un concurso de popularidad, sino de calidad literaria. Y es cierto. Ahí no me meto. Pero también es el Nobel un aparato de propaganda, un trampolín publicitario descomunal.

¿CUÁNTOS DE NOSOTROS HABÍAMOS LEÍDO A HERTA MÜLLER, NAIPAUL, SINGJIAN O DARIO FO ANTES DE QUE GANASEN EL NOBEL? SEAMOS HONESTOS, POR FAVOR.

Entre los genios literarios que sí lograron el Premio Nobel figuran un buen puñado de escritores cuyos libros amamos: Kipling, Tagore, Thomas Mann, Pirandello, Hesse, Yeats, T.S Eliot, Faulkner, Gide, Camus, Steinbeck, Beckett, Neruda, Bellow, Canetti, García Márquez, William Golding u Octavio Paz.

Incluso lo han ganado filósofos, ahí están Russell, Bergson o Sartre. ¿Por qué no Wittgenstein o Heidegger?, se preguntarán los que conozcan la filosofía moderna. No lo sé. Dudo que lo sepan en la Academia Sueca.

Pero el quid de la cuestión, la madre del cordero si se me permite, es la lista de genios de la literatura moderna que no han ganado el Nobel. Pensemos en Tolstoi, el más grande novelista del último cuarto del siglo XIX o en el triunvirato formado por Kafka, Proust y Joyce, considerados por la crítica especializada, casi de manera unánime, como los mayores escritores del siglo XX: cimas absolutas de la prosa moderna.

La Academia Sueca parece vivir en una urna de cristal cuando penaliza la literatura de género y en especial las dos grandes aportaciones del siglo XX al arte de la novela: la novela negra y la de ciencia-ficción/fantástica. ¿Dónde están Chandler, Hammett o Cain, por citar a los “padres” del noir norteamericano? Tampoco sus pares europeos, ni Chesterton, ni Simenon. ¿Y los grandes maestros de la ciencia-ficción, como fueron Arthur C. Clarke, Asimov, Lem Ballard? Incluso las grandes aportaciones de Huxley –Un mundo feliz– y Orwell –1984– son ignoradas sin remedio.

También parecen ignorar, o lo que es peor, despreciar, durante más de un siglo, la literatura más vanguardista, no digamos ya la experimental; así ni hay cabida a poetas tan innovadores como Pessoa, Lorca, Alberti, Breton, Cocteau, Cavafis, Sylvia Plath o Celan, ni a novelistas que renovaron el género con una audacia sin par, caso de Gadda, Roussel, Dos Passos, Bernhard o nuestro querido Georges Perec. Pero no se piense que es porque preferían la novela a la antigua usanza, la decimonónica, porque Conrad, Thomas Hardy, Henry James, Pérez Galdós o Pío Baroja no fueron ni candidatos en el primer cuarto del siglo XX (cuando ganaban autores que no eran de primera fila). Y esa tendencia de ceguera por novelistas cultos que cuidaban el lenguaje y respetan las fórmulas tradicionales de la novela continuó a finales del XX y principios del XXI, no premiando a L. Durrell, Mújica Láinez, Robertson Davies y, sobre todo, ignorando hasta al gran Julien Gracq (y eso que vivió hasta los 97  años, pero ni con esas…).

¿y qué decir del teatro? ¿Qué dramaturgos fueron premiados? Basta citar los ignorados por el Nobel: Ibsen, Chéjov, Valle-Inclán, Brecht, Ionesco, Thornton Wilder, Arthur Miller. No comment. 

Intuyo, además que no sienten gran aprecio por la gran novela italiana contemporánea (quiero pensar eso y no que es puro desconocimiento, lo que sería aun peor), porque de lo contrario, resulta inexplicable que lo ganasen Giosuè Carducci (1906), Grazia Deledda (1926), Salvatore Quasimodo (1959) y Eugenio Montale (1975) y no lo obtuviesen los más grandes escritores transalpinos: Italo Svevo, D’Annunzio, Gadda, Primo Levi, Pavese, Moravia, Giorgio Bassani o Italo Calvino. Sí se lo dieron, al menos, al agudo Pirandello (y mucho más tarde a Dario Fo), saldando una deuda doble: con Italia y con el arte dramático. (Se les perdona a los suecos la omisión de Lampedusa, pues falleció en 1957 y El gatopardo se publicó póstuma, en 1958).

En ocasiones parece que caen de la burra tarde, y se lo otorgan a una lengua concreta para compensar olvidos pretéritos. Eso es lo que se pensó en 1963 con Yorgos Seferis y en 1979 con Odysséas Elýtis. Premiando a estos dos poetas griegos se quiso subsanar la ausencia de Cavafis, de largo el escritor más importante en griego moderno.

Lo que ya no sabemos si invita al llanto o la risa es que pasasen de largo y no reconociesen a nuestras mayores luminarias poéticas, cimas de la poesía española como Rubén Darío o Lorca, o a nuestro mejor dramaturgo, Valle-Inclán (a Buero-Vallejo ni lo tuvieron nunca en el punto de mira), o el maestro Borges y, en cambio, en el temprano 1904, se lo otorgaron a ¡José Echegaray! «en reconocimiento a las numerosas y brillantes composiciones que, en una manera individual y original, han revivido las grandiosas tradiciones del drama español» y a Jacinto Benavente «por la feliz manera en que ha continuado las tradiciones ilustres del drama español». Como diría algún crítico, me da la risa, María Luisa.

Y aquí, con la venia, uno puede optar por: a) ponerse rojo de vergüenza ajena, como un tomate b) indignarse (no aconsejo cabrearse, no sirve para nada), c) partirse de risa ante la ceguera de aquellos “supuestos expertos suecos en literatura”.

Dejo aquí la lista de aquellos escritores ya fallecidos que, habiendo vivido en el siglo XX, no han ganado el Premio Nobel. Juzguen ustedes  mismos y… que cada palo aguante su vela.

LISTA DE 100 GRANDES ESCRITORES QUE NO GANARON EL PREMIO NOBEL

  1. Leon Tolstoi(1828-1910), ruso.
  2. Henrik Ibsen(1828-1906), noruego.
  3. Thomas Hardy(1840-1928), inglés.
  4. Benito Pérez Galdós(1843-1920), español.
  5. Henry James(1843-1916), estadounidense-británico.
  6. Bram Stoker(1847-1912), irlandés.
  7. Joseph Conrad(1857-1924), polaco-inglés.
  8. Arthur Conan Doyle(1859-1930), escocés.
  9. Anton Chejov(1860-1904), ruso.
  10. Italo Svevo(1861-1928), italiano.
  11. Edith Wharton(1862-1937), estadounidense.
  12. Gabriele D’Annunzio(1863-1938), italiano.
  13. Ramón Mª del Valle-Inclán(1866-1936), español
  14. Rubén Darío(1867-1916), nicaragüense.
  15. Natsume Soseki(1867-1916), japonés.
  16. Marcel Schwob(1867-1905), francés.
  17. Maxim Gorki(1868-1936), ruso.
  18. Marcel Proust(1871-1922), francés.
  19. Pío Baroja(1872-1956), español.
  20. Gilbert Keith Chesterton(1874-1936), inglés.
  21. Rainer Maria Rilke(1875-1926), bohemio/austro-húngaro/austriaco.
  22. Jack London(1876-1916), estadounidense.
  23. Raymond Roussel(1877-1933), francés.
  24. Alfred Döblin(1878-1957), alemán-francés.
  25. Robert Walser(1878-1956), suizo.
  26. M. Forster(1879-1970), inglés.
  27. Stefan Zweig(1881-1942), austro-húngaro/austriaco.
  28. James Joyce(1882-1941), irlandés.
  29. Virginia Woolf(1882-1941), inglesa.
  30. Franz Kafka(1883-1924), checo, de expresión alemana.
  31. H. Lawrence(1885-1930), británico.
  32. Raymond Chandler(1888-1959), estadounidense.
  33. Fernando Pessoa(1888-1935), portugués.
  34. Jean Cocteau(1889-1963), francés.
  35. Mijáil Bulgákov(1891-1940), ruso-ucraniano.
  36. Henry Miller(1891-1980), estadounidense.
  37. Bruno Schulz(1892-1942), austro-húngaro/polaco.
  38. Carlo Emilio Gadda(1893-1973), italiano.
  39. Dashiell Hammett(1894-1961), estadounidense
  40. Aldous Huxley(1894-1963), inglés.
  41. Joseph Roth(1894-1939), austro-húngaro/austriaco.
  42. Albert Cohen(1895-1981), suizo.
  43. Jean Giono(1895-1970), francés.
  44. André Breton(1896-1966), francés.
  45. Giuseppe Tomasi di Lampedusa(1896-1957), italiano.
  46. John Dos Passos(1896-1960), estadounidense.
  47. Francis Scott Fitzgerald(1896-1940), estadounidense.
  48. Federico García Lorca(1898-1936), español.
  49. Bertolt Brecht(1898-1956), alemán.
  50. Jorge Luis Borges(1899-1986), argentino.
  51. Vladimir Nabokov(1899-1977), ruso-estadounidense.
  52. Elizabeth Bowen(1899-1972), anglo-irlandesa.
  53. Rafael Alberti(1902-1999), español.
  54. Felisberto Hernández(1902-1964), uruguayo.
  55. Marguerite Yourcenar(1903-1987), francesa.
  56. George Orwell(1903-1950), británico.
  57. Georges Simenon(1903-1989), francés.
  58. Alejo Carpentier(1904-1980), cubano.
  59. Witold Gombrowicz(1904-1969), polaco.
  60. Graham Greene(1904-1991), británico.
  61. Vasili Grossman(1905-1964), ruso-ucraniano.
  62. Arturo Uslar Pietri(1906-2001), venezolano.
  63. Alberto Moravia(1907-1990), italiano.
  64. Cesare Pavese(1908-1950), italiano.
  65. Eugène Ionesco(1909-1994), rumano-francés.
  66. Malcolm Lowry(1909-1957), estadounidense.
  67. Eudora Welty(1909-2001), estadounidense.
  68. Julien Gracq(1910-2007), francés.
  69. Manuel  Mújica Láinez(1910-1984), argentino.
  70. Gonzalo Torrente Ballester(1910-1999), español.
  71. Álvaro Cunqueiro(1911-1981), español (en gallego).
  72. Ernesto Sábato(1911-2011), argentino.
  73. Jorge Amado(1912-2001), brasileño.
  74. Lawrence Durrell (1912-1990), británico.
  75. Robertson Davies(1913-1991), canadiense.
  76. Juan Carlos Onetti(1914-1994), uruguayo.
  77. Julio Cortázar(1914-1984), argentino-francés.
  78. Adolfo Bioy Casares(1914-1989), argentino.
  79. Romain Gary(1914-1980), ruso-lituano-francés.
  80. Bohumil Hrabal(1914-1997), checo.
  81. Arthur C. Clarke(1917-2008), británico.
  82. Carson McCullers(1917-1967), estadounidense.
  83. Juan Rulfo(1917-1986), mexicano.
  84. Primo Levi(1919-1987), italiano.
  85. Iris Murdoch(1919-1999), irlandesa.
  86. D. Salinger(1919-2010), estadounidense.
  87. Paul Celan(1920-1970), rumano-francés (en alemán).
  88. Isaac Asimov(1920-1992), ruso-estadounidense.
  89. Miguel Delibes(1920-2010), español.
  90. Clarice Lispector(1920-1977), ucraniano-brasileña.
  91. Yukio Mishima(1920-1970), japonés.
  92. Stanislaw Lem(1921-2006), polaco.
  93. Italo Calvino(1923-1985), italiano.
  94. Truman Capote(1924-1984), estadounidense.
  95. John Fowles(1926-2005), inglés.
  96. Carlos Fuentes(1928-2012), mexicano.
  97. Juan Gelman(1930-2014), argentino.
  98. Thomas Bernhard(1931-1939), austriaco.
  99. Danilo Kiš(1935-1989), serbio-yugoslavo.
  100. Georges Perec(1936-1982), francés.

Abrumador.

En los últimos años han fallecido novelistas de primerísimo nivel, que se convertirán en inmortales, a los que la Academia Sueca no premió con el Nobel, caso de Julien Gracq, Miguel Delibes, Carlos Fuentes, Sábato, Gelman, Mutis, el prontamente desaparecido Roberto Bolaño (al que no nos cabe duda de que se lo acabarían por dar, de no haber fallecido con apenas 50 años) o J. D. Salinger, el autor de la novela estadounidense más leída del siglo XX: El guardián entre el centeno.

Dos cuestiones quedan en el aire:

  • ¿Me dejo alguno realmente genial?
  • Philip Roth, Paul Auster, Amos Oz, Kundera, Murakami, Joyce Carol Oates, Thomas Pynchon, Don De Lillo, Cormac McCarthy, Ismael Kadaré, Enrique Vila-Matas. ¿Los sempiternos candidatos al Nobel, en qué lista prefieren figurar en su posteridad?

 

Yo no tengo dudas. ¿Y tú?

Creo que queda meridianamente claro que la lista de los ganadores del Nobel, de 1901 a 2014, es claramente inferior a la de los no galardonados.

El tiempo, como siempre, ha sido el mejor juez.

Quizá en la literatura, en el arte, no se debería competir –ni en premios, ni en nada–, pues, como me dijo un día Jodorowsky cenando, “el arte no es un concurso de Miss Universo”.

Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com
Sin comentarios

Publicar un comentario