Cerca del corazón salvaje, la ópera prima de Clarice Lispector

Cerca del corazón salvaje

Cerca del corazón salvaje, la ópera prima de Clarice Lispector

Ediciones Siruela vuelve a publicar “Cerca del corazón salvaje” (Perto do coração selvagem, 1943), la primera novela de la excepcional escritora brasileña.

Se trata de la ya clásica traducción de Basilio Losada Castro (Lugo, 1930), en donde el Catedrático de Literatura Galaico-portuguesa, recoge perfectamente los matices y giros lingüísticos del portugués brasileño de Clarice Lispector, sin ningún género de dudas uno de los escritores (y no sólo “de las escritoras” como se suele afirmar) más sobresalientes y personalísimos del mundo moderno. Perto do coração selvagem fue escrita por una joven Clarice, de apenas 21 años, entre marzo y noviembre de 1942 en Río de Janeiro, siendo publicada por A Noite Editora el 23 de diciembre de 1943 (y no en 1944, como suele figurar en casi todas las enciclopedias y antologías). Su publicación fue un fogonazo, un libro inédito en la literatura de Brasil, de toda la lusofonía, diría que en  toda Latinoamérica, que asombró a la elites culturales cariocas y brasileñas. Un libro modernísimo e inusitado, escrito por una chica desconocida y huérfana, hija de unos emigrantes judíos rusos que escaparon de los pogromos de Ucrania sin nada, a un Brasil en construcción. Ya desde esta primera novela suya Clarice dejó claras todas las constantes de su obra, las tautologías semánticas (sin haber leído a Wittgenstein), la introspección psicológica (no había leído aún a Joyce ni a Virginia Woolf, sí al Hesse de El lobo estepario y, claro, a Pessoa), y, sobre todo, toda la amplia gama de matices que pueblan la compleja alma humana femenina. Cedo la palabra a Basilio Losada, autor de un corto pero certero prólogo:
“La lengua es el elemento central de su obra. La búsqueda de la precisión analítica en un esfuerzo denodado por sentir suyo un mundo y un ámbito lingüístico al que, sin ser ajena, se sabía solo integrada a través de un aprendizaje trabajoso. Parece ser que en su casa hablaba portugués, incluso con su padre, pero hubo siempre en ella la consciencia de un instrumento lingüístico en cierto modo ajeno y por ello más amado aún. Casada con un diplomático, vivió casi veinte años lejos de Brasil, y estas experiencias de contacto con otras lenguas y con situaciones diversas en su inserción social y cultural, acentuaron la búsqueda de una expresión propia en la lengua que sentía como suya de origen.”  Pocos libros narrativos escritos hace más de setenta años conservan su frescura, modernidad, atrevimiento y estructura -narrativa y estilística-, verdaderamente revolucionarias, como Cerca del corazón salvaje. Fue el inicio de una carrera literaria no profesional y, acaso precisamente por ello, completamente libre en su torrencial creatividad y en su búsqueda interior. Sorprenderá por igual a hombres y mujeres; encontrará más que probables empatías en las segundas. Es, además, de esos libros que pueden y deben ser releídos tantas veces como se quiera.
Gracias a Ediciones Siruela, primero por la labor de Jacobo Siruela y después por la de Ofelia Grande, los lectores en español, a ambas orillas del Charco, disponemos de la casi totalidad de los libros, novelas, relatos, cuentos, ¿ensayos?, de Clarice Lispector, sin duda la voz más original de toda la historia de Brasil. Y eso es un privilegio que no tuvieron nuestros padres y abuelos, ni tienen en otras latitudes, dominadas por el inglés, el alemán o el francés.
He querido incluir aquí un vídeo con la última entrevista que dio en vida, ya consumida por un cáncer de ovarios que no quiso revelar, en donde desvela algunas constantes de la más misteriosa de las escritoras contemporáneas. Unas declaraciones tan valiosas que han sido transcritas en diversas publicaciones  hispanoamericanas.
Por desgracia, Clarice no disfrutó de gran éxito internacional en vida, pues Brasil era entonces y quizá continuando siendo (cada vez menos) una periferia cultural en el mercado de las industrias del entretenimiento. Falleció en 1977, tenía 56 años. Como es sabido el mercado editorial global pasa por los mercados en inglés. Cerca del corazón salvaje no fue traducida al inglés hasta 1990: Near to the Wild Heart , por Giovanni Pontiero. En los últimos 25 años la obra de Clarice se ha revalorizado y traducido a numerosos idiomas, analizada por filólogos e intelectuales de medio mundo. [De hecho, esta novela se ha vuelto traducir recientemente con éxito en Estados Unidos: Alison Entrekin (Translator), Benjamin Moser (Preface). Near to the Wild Heart, New Directions, 2012.] Su lugar, hoy, es el de los grandes narradores que comprendieron la náusea y el tedio del hombre y la mujer contemporáneos, sus miedos y soledades en las nuevas urbes que los acogían, alejándolos de la naturaleza; es el mismo lugar de Kafka, Hesse, Joyce, Schulz, Gombrowicz, Borges o Bellow.
Para los interesados en profundizar en el conjunto de su obra, recomiendo un ensayo de Carolina Hernández Terrazas: Clarice Lispetor. La náusea literaria (Madrid, Fórcola, 2013). Se trata de la rescritura de su tesis doctoral y, por su contenido y forma, es un libro único para comprender el peculiar universo clariceano.
Concuerdo, de nuevo, con las palabras del prologuista y traductor, Basilio Losada, cuando concluye sus apuntes diciendo:
“Nadie duda hoy de que la obra de Clarice Lispector es, en nuestro tiempo, una de las experiencias más profundas para expresar temas que nos desbordan: el silencio y el ansia de comunicación, la soledad en un mundo en el que la comunicación ficticia nos abisma en el desamparo, la situación de la mujer en un mundo creado por los hombres. Cerca del corazón salvaje es ya, en este sentido, un clásico, y su importancia no hará más que destacarse con el tiempo.”

  • Puedes leer más sobre Clarice Lispector aquí: Se reedita Agua viva de Clarice Lispector.
  • Gregory Rabassa, su celebrado traductor al inglés, tampoco escatima superlativos: “Sus ojos azules parecían salidos de La montaña mágica… Era una persona poco común, se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf”. (Edmundo Paz Solán, El País, 27 de agosto de 2005)
  • La filósofa francesa Hélène Cixous intentó capturar la esencia de la escritora brasileña Clarice Lispector a través de comparaciones: “Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir 50 años; si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector”. (Edmundo Paz Solán, Ibídem.)
Diego Moldes
diegomoldes@hotmail.com
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